Con un gran marco de público y sobreponiéndose a las inclemencias del clima, la Asociación de Pádel Pampeano llevó adelante con éxito una nueva jornada de competencia, en la que se completaron tres categorías con una destacada participación.
El pasado fin de semana se disputó la primera fecha del circuito de Veteranos (5ª +40 años) y Ladies (6ª y 4ª, ambas +30 años), reuniendo a 40 parejas distribuidas en tres divisionales. A pesar de la lluvia persistente, que obligó a reconfigurar la logística en tiempo récord, el torneo pudo desarrollarse sin mayores contratiempos.
Inicialmente, la sede principal de caballeros iba a ser el complejo 9T, pero debido a las condiciones climáticas debió resguardarse. Por este motivo, los encuentros fueron reprogramados en los complejos El Quincho y Los Pinos, donde el cronograma se cumplió casi en su totalidad.
Las damas
En la categoría 6ª Damas +30, la más numerosa con 15 parejas, la definición se llevó a cabo en Los Pinos. En una final intensa y cambiante, Pérez Fassi y Castaño se consagraron campeonas tras imponerse ante Santillán y Altamirano por 6-1, 1-6 y 6-2, mostrando carácter y capacidad de reacción en el set decisivo.
En tanto, en 4ª Damas +30 (10 parejas), la final tuvo lugar en El Quincho. Allí, Janina Roldán y Ximena Abel Cubas confirmaron su favoritismo con una actuación contundente: vencieron 6-1 y 6-0 a Natalia Costabel y Estefanía Carril. Las campeonas cerraron un torneo impecable, sin ceder sets y exhibiendo una notable solidez incluso en los momentos más exigentes de las rondas previas.
Los caballeros
La categoría 5ª Caballeros +40 también contó con 15 parejas y tuvo su desenlace en El Quincho. El título quedó en manos de Abel Orozco y Matías Boto, quienes dominaron con autoridad la final frente a Daniel Heim y José Rubert por 6-0 y 6-1.
La dupla ganadora impuso condiciones desde el inicio, sin dar margen de reacción a sus rivales, y se adjudicó así el primer trofeo del año.
Desde la organización destacaron el compromiso de los jugadores y el esfuerzo de los complejos anfitriones, que permitieron sostener la actividad y garantizar el desarrollo del certamen. Una vez más, el pádel pampeano demostró su crecimiento y su capacidad para sobreponerse a cualquier adversidad.