Con apenas 14 años, Luján Heguy empieza a forjar su propio nombre dentro del deporte, confirmando que el talento, la pasión por el taco y la bocha y el ADN competitivo siguen vivos en las nuevas generaciones de la histórica familia de Intendente Alvear.
El semillero de una leyenda
En La Pampa, el polo es mucho más que una disciplina: es una herencia que se transmite de generación en generación. En ese contexto, las canchas alvearenses fueron escenario del crecimiento sostenido de Luján, hija de Eduardo “Ruso” Heguy y de la fotógrafa Paz Manau. Con un hándicap femenino de 3 goles, la joven fue distinguida como revelación de la temporada, reconocimiento que premia un rendimiento tan sólido como prometedor.
Más allá del peso de un apellido ilustre, Luján muestra una vocación auténtica y un entusiasmo natural por el juego. En las últimas semanas se consagró campeona de la Copa Gonzalo Heguy, un torneo emblemático para la familia y la comunidad local. Allí defendió los colores de Chapaleufú Vista junto a su hermano Cruz, Juan Goñi y León Lariguet, en una formación que combinó juventud, tradición y futuro.
Un legado que se proyecta
Bajo la mirada atenta de su abuelo, Alberto Pedro Heguy —figura legendaria del polo argentino y múltiple campeón del Abierto de Palermo—, Luján y sus primos continúan una historia que llevó a La Pampa a la elite mundial del deporte. Mientras nombres como Cruz y Antonio Heguy ya se afirman en el circuito internacional, Luján emerge como la gran promesa femenina de la familia, llamada a prolongar una tradición que no deja de renovarse.